Soy de los que piensan que las casualidades no existen (o al menos en su mayorÃa), las creamos nosotros por el mero hecho de estar atentos a lo que ocurre a nuestro alrededor y teniendo claras nuestras metas y principios, una cuestión de actitud ante la vida. Fué asÃ, por una de estas casualidades no casuales, como nos encontramos. Descubrà a CiberVoluntarios en un artÃculo de prensa digital. Por entonces (aún hoy en ocasiones), aunque mi pasión por las nuevas tecnologÃas era evidente, no lo era tanto la convicción de la utilidad práctica que le dabamos, más allá de la obligación de crear para vender, de crear necesidad de "comprar tecnologÃa", del interés mercantilista del asunto. Y aunque no serÃa justo dejar de reconocer que sin esa vorágine que se llama economÃa ciertas cosas no avanzarÃan en ningún sentido y para nadie, me faltaba el lado más humano y social de la tecnologÃa. qué le vamos a hacer ;-) .
Asà que encontré, si no la única respuesta, sà una que me convenció bastante a priori: Fundación Cibervoluntarios. Me apunté en su web, se pusieron en contacto conmigo (ya decÃa mucho de ellos), les respondÃ, me invitaron a un evento y como dicen algunos amigos... ya soy eventual ;-).
Mi experiencia, corta aún pero intensa. Recibes más de lo que das, a destacar el lado humano tanto por parte de los cibervoluntarios como por la de nuestros amigos a los que les contamos las batallitas tecnológicas ;-). Pero nada comparable a la oportunidad de conocer diferentes realidades sociales que te hacen abrir los ojos a nuevos mundos en los que tenemos mucho que aportar... nunca la tecnologÃa fué tan buena moneda de cambio.